Todo sobre el cáncer de páncreas

Todo sobre el cáncer de páncreas

¿Qué es el cáncer de páncreas?

El páncreas es una glándula digestiva, situado en la parte superior del abdomen, detrás del estómago. Es responsable de la producción de enzimas que actúan en la digestión de los alimentos y la insulina – la hormona responsable de la reducción del nivel de glucosa (azúcar) en la sangre. Se divide en tres partes: la cabeza (lado derecho), el cuerpo (parte media) y la cola (lado izquierdo). La mayoría de los casos de cáncer de páncreas se sitúan en la cabeza del órgano. El riesgo de desarrollar cáncer de páncreas aumenta después de la edad de 50, principalmente en el intervalo entre 65 y 80 años, con una mayor incidencia en los hombres. En la mayoría de los casos la enfermedad se diagnostica en una etapa avanzada, y por tanto se trata, como efectos paliativos. El tipo más común es el adenocarcinoma con un 90% de los casos.

El cáncer de páncreas es poco frecuente antes de los 30 años de edad y es más común después de los 60 años. Según la Unión Internacional Contra el Cáncer (UICC), los casos de la enfermedad aumenta con la edad: 10/100.000 de los casos entre 40 y 50 años de 116/100.000 entre 80 y 85 años. En varios países latinoamericanos, el cáncer de páncreas representa el 3% de todos los cánceres, lo que representa el 4% de todas las muertes por cáncer. Durante años, en los Estados Unidos, aproximadamente 26.000 personas son diagnosticadas con la enfermedad anualmente. La tasa de mortalidad para el cáncer de páncreas es alta, es una enfermedad difícil de diagnosticar y altamente agresiva.

Los síntomas del cáncer de páncreas
El cáncer de páncreas no presenta signos específicos, lo que hace que el diagnóstico sea muy difícil. Los síntomas dependen de la zona donde se encuentra el tumor, y los más destacados son: pérdida de apetito y de peso, debilidad, diarrea y mareos.

El diagnóstico de cáncer de páncreas
El diagnóstico se realiza a través del informe de los síntomas y pruebas de laboratorio, tales como sangre, heces y orina. Otras pruebas se pueden pedir, como la tomografía computarizada de abdomen, ecografía abdominal, resonancia de las vías biliares y de la región del páncreas, así como el tejido de la biopsia.
La detección temprana
La ubicación del páncreas en la más profunda cavidad del abdomen, detrás de otros órganos dificulta la detección temprana de cáncer de páncreas. El tumor generalmente se desarrolla sin síntomas y es difícil de diagnosticar en sus primeras etapas. Cuando se detecta, puede ser muy avanzado.

El tratamiento del cáncer de páncreas
La cura del cáncer de páncreas sólo es posible cuando se detecta en una etapa temprana. En los casos susceptibles de cirugía, el tratamiento más común es la resección, dependiendo de la etapa del tumor. En los pacientes cuyas pruebas han demostrado metástasis a distancia o están en mala condición clínica, el tratamiento paliativo inmediato es la colocación más adecuada de la endo-prótesis. La radioterapia y la quimioterapia, en combinación o no, puede ser utilizado para la reducción del tumor y el alivio de los síntomas.

Factores de riesgo
Entre los factores de riesgo, principalmente destaca el uso de tabaco. Los fumadores tienen tres veces más probabilidades de desarrollar la enfermedad que los no fumadores. Dependiendo de la cantidad y el tiempo de consumo, el riesgo es aún mayor. Otro factor de riesgo es el consumo excesivo de bebidas alcohólicas, grasa, carne y bebidas altas en sodas y azucares. Así como la exposición a los productos químicos, tales como disolventes de petróleo durante un largo tiempo. Hay un grupo de gente que tiene una mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad, y deben ser conscientes de los síntomas. Pertenecen a este grupo de personas que sufren de pancreatitis crónica o diabetes mellitus, personas que se sometieron a cirugía para la úlcera en el estómago o en el duodeno o se sometieron a extracción de la vesícula biliar.

Prevención
Algunas medidas preventivas se pueden tomar, como evitar el consumo de tabaco y el consumo excesivo de alcohol y seguir una dieta balanceada con frutas y verduras. Para las personas que se someten a cirugía para la úlcera en el estómago o en el duodeno o que hayan sufrido extirpación de la vesícula, se recomienda que se hagan los exámenes clínicos regulares, sino también para aquellas personas con antecedentes familiares de cáncer. Las personas que sufren de pancreatitis crónica o diabetes mellitus también deben hacer exámenes periódicos.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>