Bienestar y Salud

Respirar por la boca y los riesgos para el bebé

Respirar por la boca y los riesgos para el bebé

La respiración nasal es fundamental para el desarrollo de un niño. Este tipo de respiración debe continuar hasta el final de la vida. Sin embargo, surgen algunas interferencias, haciendo que el bebé tenga dificultad para respirar por la nariz. Luego comienza a respirar sólo por la boca.

Estas interferencias pueden estar relacionados con la falta de lactancia materna, inadecuadas hábitos orales (chupetes, biberones, chupar dedo), las amígdalas y las adenoides ampliación, procesos alérgicos y el tabique desviado.
Este cambio de la respiración puede parecer una tontería, pero no lo es, merece mucha atención. La nariz está diseñada para filtrar, humedecer y calentar el aire inspirado que llega a los pulmones. Las consecuencias de la respiración bucal son muy nocivas, especialmente con los años.

El cambio de la respiración nasal por vía oral produce efectos graves para la formación del niño, los pediatras explican que “Respirar por la boca altera la función muscular. Los músculos faciales se vuelven flácidos y su boca se abre más fácilmente. Al respirar por la boca, luego el bebé no tendrá fuerza para masticar alimentos sólidos. Respirar por la boca modifica el masticar, tragar y chupar, y produce cambios en el arco dental maxilar y el paladar, y la malformación de la galería dental”.

En casos más severos, el hábito de respirar por la boca puede modificar incluso la cara, por lo que el pequeño rostro se vuelve alargada y con la cara triste. Posteriormente, el cambio comienza alcanzar la postura del cuerpo muscular, puede dejar los hombros caídos hacia delante, problemas de espalda y la rodilla hacia adentro.

“A medida que el aire no se filtra, humidificado y calentado, surgen infecciones como amigdalitis, otitis, resfríos y sinusitis que se vuelven frecuentes. Aumenta también las crisis de cefaleas (dolores de cabeza) y, ya adulto, se puede presentar el síndrome de apnea obstructiva del sueño quiénes son las personas que reciben una hora sin respirar mientras roncan durante el sueño”.

La mala respiración puede afectar los estudios
La respiración hecha sólo por vía oral compromete también la educación de la primera infancia. El niño tiende a cansarse en sus juegos y actividades físicas. En la etapa de alfabetización, podría enfrentar dificultades para mantener la atención, en consecuencia, se vuelven inquietos y hasta agresivos con sus compañeros, ya que tendrá más dificultad para concentrarse.

Para saber si su hijo tiene problemas para respirar, los pediatras hacen algunas recomendaciones importantes. “Ten cuidado si tu hijo duerme con la boca abierta, roncando, babeando durante el sueño y tiene pesadillas frecuentes. Otra evidencia que la respiración se está haciendo mal vinculado a un sueño inquieto, es la floración de ojeras que disminuyen su color. Presenta somnolencia durante el día, así como dificultades de aprendizaje”.

El diagnóstico y tratamiento temprano puede ayudar mucho en la seguridad de que el niño tenga un mejor desenvolvimiento en el futuro. La prevención sigue siendo la mejor “medicina”. Cuanto antes se haga el diagnóstico, menos daño al niño hará.

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